Cuando los autócratas tienen algo, o mucho, que tapar, recurren al adormecimiento de la población con cortinas de humo más o menos densas. La Eurocopa en abierto y completa en RTVE, por ejemplo.
Y el estafador electoral no iba a ser una excepción: Adiós a los telediarios, reducidos al mínimo, y a tapar los escándalos a los que ha dado lugar por siete votos...





