Ayer el Tribunal Supremo no sólo condenó a un fiscal indigno y delincuente. Quedó retratado el origen de todos los males que representa la corrupción sanchista y la PSOE como una organización criminal encabezada por un peligroso antisistema que sólo busca la impunidad de él y los suyos y la perpetuidad en el cargo. Un tirano.
La imagen es ficción pero bien podía ser realidad dada la catadura de los personajes. ¡Qué asco!
Se entiende perfectamente que gentuza como esta provocaran, en la II República, una guerra civil. Carecen de los más mínimos escrúpulos.







