La tradición golpista y antisistema del partido, unido a la degradación de la educación, doméstica y escolar, la televisión y radio basura y la asunción de que todo vale en política y la destrucción sistemática de los valores tradicionales del humanismo y de la separación de poderes, han hecho que la degeneración se haya extendido tanto que a millones de electores no les importa que la corrupción anide en el gobierno, en su partido y en su familia. Tampoco que el déficit y la deuda pública los haya incrementado en más de medio BILLÓN de euros hipotecando el futuro de generaciones, ni que pactara con los que prometió no hacerlo: comunistas, proetarras, separatistas y golpistas catalanes... con una impunidad escandalosa riéndose en nuestra propia cara.
Una política destructiva de la nación, de tierra quemada y latrocinio que, el que venga detrás que arree. Y eso es muy grave y contagioso. El resultado es desolador:

Esta gentuza quemará las calles y algo...mucho peor, en cuanto pierdan el Gobierno (si es que llegamos a unas elecciones generales, claro). Creo que los partidos del "borrón y cuenta nueva" es la alternativa que tienen. No veo a nadie hablando claramente de "la Justicia el que la hace la paga", algo parecido a los EREs de Andalucía, y a vivir que son cuatro días.
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