Que no era muy espabilado lo supimos desde que le vimos la cara por primera vez. La segunda fue cuando abrió la boca; y de ahí en adelante.
Ahora, basar su defensa en algún defecto de forma procesal en lugar de en su inocencia, simplemente, demuestra su culpabilidad pues admite tácitamente que las acusaciones de latrocinio son ciertas y que las pruebas, que las hay, se han obtenido de forma poco ortodoxa. Menudo error...
Pero insisto: este individuo debería estar en la cárcel desde hace mucho tiempo y quizás lo de menos sean las joyas...
Al Capone a prisión por un delito fiscal. Este no caerá por todo el daño hecho a los españoles (millones), esperemos que los que vengan no sean otra vez los del "borrón y cuenta nueva", que con los EREs ya hemos tenido bastante y con la Ley de memoria histórica se colmó y estalló el vaso.
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